Polymarket andaba como equipo de barrio que de pronto huele la liguilla y decide fichar a medio mundo para no quedar en ridículo. La plataforma de mercados de predicción se está reforzando y cambiando la estrategia interna porque huele que en septiembre llega la NFL y en noviembre las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, y eso suele significar que la gente se vuelve loca apostando como si el sueldo les sobrara.
El fichaje estrella es Travis VanderZanden, el tipo que fundó los patinetes eléctricos Bird y antes pasó por Uber y Lyft. Ahora llega como director de crecimiento y, de yapa, se queda con el marketing, esa área que últimamente andaba más observada que puesto de tacos en zona peatonera un viernes por la noche. Resulta que un reportaje de The Wall Street Journal señaló posibles irregularidades en campañas con creadores de contenido, y eso terminó en investigación de la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos de Estados Unidos. Nada como un susto regulatorio para que de pronto todos se pongan el traje de formales.
Ante el regaño, la empresa reordenó el equipo de marketing, actualizó las reglas para sus socios promocionales y mandó a los empleados a capacitaciones nuevas, de esas que parecen “ahora sí vamos a portarnos bien, jefecito”. También está blindando las áreas de regulación, cumplimiento y riesgos con gente salida de Robinhood, Coinbase, Nasdaq y hasta una exfuncionaria del FBI. Básicamente, están armando el equipo de “no nos multen, por favor” mientras preparan Polymarket US, su plataforma estadounidense lanzada en mayo y que opera por su cuenta, separadita del mercado internacional como primo que ya no quiere ir a las reuniones familiares.
Después de que la actividad se derrumbó cuando se acabó el Mundial en julio —porque sin fútbol la gente se aburre y deja de apostar hasta el clima—, ahora miran a la NFL y a las elecciones como los próximos motores que pueden disparar las operaciones. La industria crece, sí, pero también le cae encima una vigilancia regulatoria cada vez más pesada, de esas que te hacen sudar hasta si solo estás prediciendo si va a llover.
En resumen: Polymarket se está peinando, contratando adultos responsables y repasando el manual de buenos modales para llegar vivo a la temporada alta. Porque entre el deporte yankee y la pelea política de noviembre, los mercados de predicción pueden volver a hervir… o pueden terminar con más inspectores en la puerta que en un antro a las tres de la mañana. Que empiece el circo, pero esta vez con casco y abogados cerca.




