Durante la Mañanera del jueves 6 de agosto, el Comité Científico sobre Soberanía Energética y Yacimientos de Gas Natural no Convencional reveló sus primeros hallazgos sobre la viabilidad del fracking en México. Los expertos universitarios convocados por el gobierno concluyeron que solo tres estados ofrecen condiciones adecuadas para avanzar sin comprometer el control energético nacional.
El análisis técnico descartó de inmediato la cuenca Tampico-Misantla por no cumplir los criterios de seguridad y eficiencia establecidos. En cambio, Tamaulipas, Coahuila y Nuevo León fueron señalados como las zonas donde la extracción podría integrarse a la estrategia general de reducir importaciones que hoy alcanzan el 75 por ciento del consumo. El informe recuerda que el país utiliza 9,100 millones de pies cúbicos diarios, con el 58 por ciento destinado a electricidad y el resto repartido entre Pemex, industria y hogares. Las cuatro líneas de acción ya trazadas —renovables, eficiencia, producción convencional y cuidado ambiental— siguen siendo el marco principal. El comité subrayó que cualquier paso adicional se tomará solo cuando se demuestre que aporta soberanía real y no dependencia externa.
Las proyecciones mantienen el objetivo de elevar la generación limpia al 38 por ciento hacia 2030 y ahorrar hasta 500 millones de pies cúbicos diarios mediante normas más estrictas. Pemex concentrará esfuerzos en yacimientos convencionales de las cuencas identificadas, donde podría alcanzarse una producción de 4,700 millones de pies cúbicos. El gobierno aparece así como el conductor ordenado de un proceso que prioriza datos sobre prisa, dejando claro que la autosuficiencia requiere paciencia científica y no atajos improvisados.
La decisión del comité convierte el mapa energético en una ruta trazada con precisión, donde cada estado elegido representa un paso firme hacia el control total del recurso sin repetir errores del pasado.



