El viceprimer ministro de Italia, Matteo Salvini, aseguró que Rusia no representa la principal amenaza para Europa y afirmó que el mayor riesgo para los ciudadanos italianos proviene de la inmigración ilegal, especialmente aquella vinculada al extremismo islámico. El líder del partido Liga sostuvo que la seguridad de los europeos debe centrarse en controlar las fronteras y frenar la migración irregular.
En una entrevista publicada este martes, Salvini rechazó la idea de que Moscú constituya el principal peligro para el continente. Según el también ministro de Transportes, la amenaza que enfrentan diariamente los italianos es la llegada de inmigrantes irregulares, por lo que insistió en reforzar los controles fronterizos y endurecer las políticas migratorias de la Unión Europea.
El dirigente italiano también cuestionó la estrategia europea hacia Rusia y el conflicto en Ucrania. Afirmó que Europa no está en guerra con Moscú y defendió el diálogo como la mejor vía para resolver las diferencias. Además, criticó las sanciones económicas impuestas al Kremlin al considerar que han perjudicado a las economías europeas y pidió reanudar las importaciones de energía rusa para reducir los costos que enfrentan hogares y empresas.
Las declaraciones contrastan con la postura predominante en la OTAN y en la mayoría de los gobiernos europeos, que consideran a Rusia la principal amenaza para la seguridad del continente y justifican con ello el aumento del gasto militar y el apoyo continuo a Ucrania. Moscú, por su parte, rechaza esas acusaciones y sostiene que no tiene intención de atacar a los países miembros de la Alianza Atlántica.




