Dos explosiones sacudieron este martes el centro de Damasco mientras el presidente de Francia, Emmanuel Macron, realizaba una visita oficial a Siria. Los artefactos detonaron cerca del hotel donde se hospedaba la delegación francesa, dejando al menos 18 personas heridas, aunque Macron no resultó afectado y continuó con su agenda junto al presidente sirio, Ahmed al-Sharaa.
De acuerdo con las autoridades sirias, las explosiones fueron provocadas por dos artefactos explosivos improvisados colocados en un automóvil y en un contenedor de basura, que estallaron cuando las fuerzas de seguridad intentaban desactivarlos. Entre los heridos se encuentran varios agentes policiales, mientras las autoridades iniciaron una investigación para identificar a los responsables.
Pese al atentado, Macron mantuvo su reunión con Ahmed al-Sharaa y reiteró el respaldo de Francia a la reconstrucción de Siria, convirtiéndose en el primer líder de una gran potencia occidental en visitar el país desde la caída del gobierno de Bashar al-Ásad. Durante el encuentro, ambas naciones acordaron restablecer plenamente sus relaciones diplomáticas y ampliar la cooperación en materia económica y de seguridad.
Las explosiones ponen de manifiesto que Siria continúa enfrentando importantes desafíos de seguridad, pese a los esfuerzos del nuevo gobierno por estabilizar el país y atraer inversiones extranjeras. Ningún grupo se ha atribuido el ataque hasta el momento, aunque las autoridades mantienen abiertas varias líneas de investigación.



