El Kremlin afirmó que la Unión Europea está dejando de ser un proyecto centrado en la integración económica para convertirse en un bloque con una identidad predominantemente militar. La declaración fue realizada por el portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, quien sostuvo que las políticas adoptadas por Bruselas reflejan una creciente orientación hacia la confrontación y el fortalecimiento de sus capacidades de defensa.
Según Peskov, la Unión Europea está modificando su naturaleza al priorizar el rearme, el incremento del gasto militar y la coordinación con la OTAN, dejando en un segundo plano los objetivos económicos y de cooperación que caracterizaron al bloque durante décadas. El portavoz señaló que esta transformación responde al contexto generado por el conflicto en Ucrania y al deterioro de las relaciones entre Rusia y Occidente.
Desde Moscú sostienen que la militarización europea representa un desafío para la seguridad regional y confirma, a su juicio, que varios gobiernos occidentales se preparan para una confrontación prolongada con Rusia. En los últimos meses, diversos países de la UE han anunciado aumentos históricos en sus presupuestos de defensa, así como programas para expandir la producción de armamento y fortalecer sus fuerzas militares.
Las declaraciones del Kremlin se producen mientras la Unión Europea impulsa nuevos proyectos para reforzar su industria de defensa y reducir su dependencia militar del exterior. Bruselas argumenta que estas medidas buscan garantizar la seguridad del continente frente al nuevo escenario geopolítico, mientras Rusia sostiene que el bloque está abandonando su carácter económico para asumir una identidad cada vez más militarizada.



