La inflación anual en México sorprendió a la baja durante la primera quincena de junio, al ubicarse en 3.55 por ciento, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía. El dato resultó menor a lo previsto por analistas consultados por Bloomberg, quienes esperaban una mediana de 3.72 por ciento.
El comportamiento de los precios se conoce un día antes de la decisión de política monetaria de Banco de México. La inflación subyacente, que excluye productos de alta volatilidad como alimentos frescos y combustibles, también mostró una ligera moderación al situarse en 4.12 por ciento, prácticamente en línea con las expectativas del mercado.
Entre los productos que más presionaron al alza estuvieron los boletos de avión, la papa, el aguacate y los costos de vivienda. En contraste, algunos alimentos ayudaron a contener el indicador general, particularmente el jitomate, el huevo y el chile, que registraron bajas relevantes durante el periodo.
Banxico mantiene como objetivo llevar la inflación a 3 por ciento. Aunque el banco central prevé una moderación gradual en los próximos meses, persisten riesgos asociados al precio de servicios y a la debilidad económica. Por ahora, la menor demanda interna ha contribuido a frenar parte de las presiones sobre el costo de vida.




