El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, apareció en un video instando a los colombianos a participar masivamente en las urnas durante la segunda vuelta presidencial. En sus declaraciones, Rubio enfatizó la importancia de convertir las opiniones en votos.
Estas intervenciones han sido interpretadas por sectores oficialistas y de izquierda como una intromisión indebida en los asuntos internos de Colombia. Por su parte, el senador republicano Bernie Moreno, de origen colombiano, aterrizó en Bogotá como observador internacional invitado por el Consejo Nacional Electoral para la jornada electoral.
Su presencia y mensajes sobre democracia y soberanía han generado fuerte polémica: mientras algunos lo ven como apoyo a la transparencia, críticos lo acusan de buscar imponer una agenda externa y de “fascismo”.
El presidente Gustavo Petro rechazó cualquier pronunciamiento extranjero sobre el voto ciudadano, calificándolo de intromisión ilegítima y reafirmando la soberanía colombiana




