Estados Unidos planea reducir significativamente los recursos militares que ofrece a la OTAN en caso de crisis, según reveló Der Spiegel. La decisión fue comunicada la semana pasada por un enviado del secretario de Defensa Pete Hegseth a funcionarios de la Alianza en Bruselas.
El plan incluye cortar a la mitad los bombarderos estratégicos y en un tercio los cazas de combate disponibles para Europa. Además, Washington retirará submarinos nucleares, reducirá destructores y limitará el uso de drones de ataque.
Esta medida responde a la política de Donald Trump, que exige mayor gasto defensivo a los europeos y prioriza el Indo-Pacífico. Actualmente hay unos 68.000 soldados estadounidenses en Europa, principalmente en Alemania.
El anuncio genera alarma en las capitales europeas, que deberán acelerar su autonomía militar. Reemplazar capacidades nucleares y de largo alcance será especialmente difícil para el continente.


