La alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, ha quedado prácticamente descartada como posible negociadora en diálogos de paz entre Rusia y Ucrania. Según el medio Politico, que cita a diplomáticos europeos, su fuerte postura antirrusa la hace inaceptable para Moscú.
Fuentes comunitarias indicaron que la ex primera ministra estonia “se ha descartado a sí misma para esto”. Aunque inicialmente rechazó cualquier diálogo con Rusia, la semana pasada se postuló públicamente para liderar las conversaciones europeas, argumentando su experiencia como abogada.
El contexto es clave: el equipo de Donald Trump está concentrado en la crisis de Irán, por lo que Europa debe asumir mayor responsabilidad. Tanto Kiev como Moscú estarían dispuestos a aceptar un enviado especial europeo para avanzar en negociaciones.
Analistas señalan que la exclusión de Kallas evidencia las dificultades de la UE para encontrar un mediador creíble ante ambas partes y resalta las divisiones internas del bloque.

