Las exportaciones mexicanas de equipo de cómputo hacia Estados Unidos registraron un crecimiento acelerado durante el primer trimestre de 2026, compensando parcialmente la caída en las ventas del sector automotriz. De acuerdo con datos de la Oficina del Censo del Departamento de Comercio estadunidense, los envíos de computadoras crecieron 61.13 por ciento anual.
En contraste, las exportaciones de vehículos automotores mexicanos hacia el mercado estadounidense reportaron una disminución de 22.34 por ciento en el mismo periodo. Analistas atribuyen esta caída a los nuevos aranceles de 25 por ciento impuestos por la administración de Donald Trump a productos automotrices, medida que ha afectado directamente a una de las industrias más importantes para México.
El crecimiento del sector tecnológico se ha visto favorecido por las ventajas arancelarias contempladas en el T-MEC. Las computadoras ensambladas en México pagan una tasa mínima de importación en Estados Unidos, lo que ha permitido que el país gane terreno como proveedor estratégico de equipo de cómputo y componentes electrónicos.
Especialistas señalan que, aunque el auge tecnológico fortalece las exportaciones mexicanas, gran parte del proceso productivo continúa dependiendo de insumos asiáticos, por lo que México mantiene principalmente un papel de ensamblador. Aun así, el país logró consolidarse como uno de los principales socios comerciales de Estados Unidos durante el arranque de 2026.

