El enviado especial de la Presidencia rusa, Kiril Dmítriev, alertó este jueves sobre “la crisis energética más grave de toda la historia de la humanidad”. Según sus declaraciones, Europa no está preparada para enfrentarla tras rechazar los hidrocarburos rusos y cometer errores estratégicos en su política energética.
Dmítriev señaló que las tensiones en Oriente Medio, incluido el posible bloqueo del estrecho de Ormuz, han reducido drásticamente la oferta global de combustibles y disparado los precios. Esto podría provocar una fuerte desindustrialización en el continente europeo.
El representante ruso predijo que los europeos “van a suplicar” a Moscú que reanude los suministros de gas y petróleo, y será Rusia quien decida si accede o no. El director de Shell, Wael Sawan, también expresó preocupación por posibles faltantes de energía en Europa en pocas semanas.
Esta alerta ocurre en medio de alta volatilidad en los mercados energéticos internacionales, donde las tensiones geopolíticas amenazan la estabilidad económica global.


