El secretario general de la ONU, António Guterres, alertó que la organización podría quebrar financieramente en 2026 por deudas récord y reglas presupuestarias obsoletas.
Las cuotas impagas cerraron 2025 en 1.570 millones de dólares, más del doble del año anterior. Sin pagos completos ni reformas urgentes, la liquidez se agotaría hacia julio de 2026, afectando programas clave mundiales.
Una norma obliga a devolver créditos no utilizados a los países, aunque la ONU no reciba todas sus contribuciones, lo que agrava la crisis. Guterres calificó el sistema como insostenible y pidió cumplir la Carta de la ONU o cambiar las reglas.
El llamado se da en un contexto de tensiones globales, donde grandes aportantes como Estados Unidos (22% del presupuesto) acumulan importantes moras. Guterres subrayó que el futuro del multilateralismo depende de acciones inmediatas.



