Volodímir Zelenski rechazó con firmeza la decisión de Estados Unidos de autorizar temporalmente transacciones con crudo y derivados rusos, medida adoptada el 12 de marzo por el Departamento del Tesoro para contrarrestar la crisis energética por el bloqueo del estrecho de Ormuz.
La licencia permite comercializar petróleo ruso cargado hasta el 11 de abril, ante la interrupción de aproximadamente el 20% del suministro mundial de crudo debido a tensiones con Irán.
Desde París, el presidente ucraniano alertó que esta flexibilización podría inyectar a Rusia hasta 10.000 millones de dólares adicionales, recursos que —según él— se usarían para financiar la guerra contra Ucrania. “No ayuda a la paz, fortalece al agresor”, declaró.
Zelenski también exigió a la Unión Europea superar el bloqueo húngaro y aprobar el vigésimo paquete de sanciones, en particular sobre el oleoducto Druzhba, para sostener la presión económica sobre Moscú en un escenario geopolítico cada vez más crítico.



