Tesla logró un repunte significativo en China durante febrero de 2026, con 58,600 vehículos entregados desde su planta de Shanghái, un aumento del 91% interanual. Esta cifra incluye ventas locales y exportaciones a otros mercados, consolidando cuatro meses consecutivos de crecimiento a pesar de la temporada baja tras el Año Nuevo Lunar.
El mercado automotriz chino cayó un 25% en el mes, con solo 1.03 millones de unidades vendidas, mientras las ventas de vehículos de nueva energía (eléctricos e híbridos enchufables) se contrajeron un 32% por la entrada de un impuesto del 5% y la pausa festiva de nueve días. Competidores locales como BYD sufrieron retrocesos aún mayores, del 41%.
Tesla contrarrestó la presión mediante estrategias agresivas de financiamiento, como tasas de interés cero o muy bajas extendidas hasta finales del primer trimestre, lo que le permitió defender su posición en un entorno de mayor competencia y eliminación gradual de subsidios. Marcas chinas como Xiaomi y otras intensifican la pugna por cuota de mercado.
Expertos como Cui Dongshu, de la Asociación China de Automóviles de Pasajeros, anticipan que la debilidad persistirá en marzo y que la recuperación real del sector se dará hasta la segunda mitad del año. El resultado de Tesla, favorecido por una base comparativa baja de 2025, refuerza su resiliencia en el principal mercado mundial de vehículos eléctricos.



