El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, advirtió que los precios del petróleo se encuentran descontrolados a nivel mundial debido a las guerras, especialmente las tensiones en Oriente Medio con ataques de Israel y Estados Unidos contra Irán.
Desde Brasilia, señaló que el crudo Brent ha variado drásticamente: de 77 a 114 dólares por barril, estabilizándose cerca de los 100 dólares, lo que ha disparado los costos de gasolina y diésel en varios países.
En Estados Unidos la gasolina ya subió un 20 %, afectando a consumidores y economía. Lula criticó la “irresponsabilidad” de los conflictos bélicos que generan esta volatilidad.
Para mitigar el impacto en Brasil, su gobierno exime impuestos al diésel, grava la exportación de crudo y busca proteger a camioneros, conductores y los precios de alimentos básicos ante la presión inflacionaria global.



