Tailandia presentó una enérgica protesta diplomática contra Irán tras el ataque con proyectil al granelero tailandés Mayuree Naree en el Estrecho de Ormuz, una de las vías marítimas más críticas del mundo.
El incidente ocurrió el 11 de marzo de 2026. El buque, que navegaba desde Emiratos Árabes Unidos, sufrió daños graves y un incendio tras ser alcanzado por fuerzas iraníes. De los 23 tripulantes tailandeses, 20 fueron rescatados por la Armada de Omán; tres siguen desaparecidos o atrapados.
La Guardia Revolucionaria Islámica reivindicó la acción, alegando que el barco ignoró advertencias y cruzó “ilegalmente” la zona, en un contexto de creciente tensión regional donde Irán amenaza con interceptar naves vinculadas a EE.UU., Israel o sus aliados.
El Ministerio de Exteriores tailandés convocó al embajador iraní en Bangkok, exigió una disculpa oficial, una explicación detallada de los hechos y garantías de que no se repetirán ataques contra buques neutrales.



