Los precios del oro se acercaron a los 5 000 dólares por onza, registrando un máximo histórico en las últimas sesiones, en medio de un escenario de incertidumbre económica y tensiones geopolíticas que han reforzado la demanda por activos considerados refugio seguro. El metal precioso alcanzó cotizaciones por encima de los 4 967 dólares, impulsado por un dólar estadounidense más débil que abarata el lingote para compradores internacionales.
Analistas destacaron que el retroceso del dólar y las preocupaciones sobre el papel de la Reserva Federal de Estados Unidos han intensificado el interés de los inversores por el oro. Estas condiciones se suman a un panorama global cargado de riesgos, donde conflictos regionales, políticas económicas impredecibles y la acumulación de deuda soberana han llevado a los mercados a buscar seguridad fuera de las divisas tradicionales.
Además del oro, otros metales como la plata y el platino también alcanzaron niveles récord recientemente, reflejo de un movimiento más amplio entre activos refugio ante la volatilidad del mercado. La plata, en particular, acercó sus cotizaciones a máximos históricos, destacándose junto al oro en las tendencias de cobertura contra riesgos globales.
Las proyecciones de algunas instituciones financieras apuntan a que el precio del oro podría continuar su tendencia alcista si persisten estos factores de incertidumbre. Inversionistas y bancos centrales han aumentado sus posiciones en el metal, lo que podría sostener la presión compradora en el mediano plazo.




