La defensa de Jair Bolsonaro pidió al Supremo Tribunal Federal (STF) que el expresidente, condenado a 27 años y tres meses por intento de golpe de Estado, cumpla la pena en arresto domiciliario permanente debido a su grave deterioro de salud.
Los abogados argumentan que Bolsonaro (70 años) sufre infecciones pulmonares crónicas, cáncer de piel, secuelas del atentado de 2018 y otras dolencias que hacen “incompatible” su ingreso a una cárcel común. Alertan riesgo “concreto e inmediato” de muerte si es enviado a la Penitenciaria da Papuda.
Como precedente citan al exsenador Fernando Collor, autorizado por el mismo juez Alexandre de Moraes a cumplir condena en su mansión de lujo en Maceió.
El STF tiene hasta el domingo 23 para decidir. Si rechaza la petición, Moraes podría ordenar el inmediato ingreso de Bolsonaro a prisión, avivando el debate sobre justicia selectiva en Brasil y la crisis política del bolsonarismo.





