El director del Instituto Mexicano del Seguro Social soltó la noticia como quien anuncia que por fin llega el plomero que prometió venir hace tres meses. A partir de este noviembre, el IMSS busca contratar 2,500 médicas y médicos especialistas para que las consultas dejen de parecer maratones y los pacientes dejen de llevar lonche al hospital.
La convocatoria ya está publicada en médicos-especialistas.imss.gob.mx y el registro abre el 3 de noviembre. Quienes trabajan en el sector salud podrán inscribirse los días 18 y 19, mientras que los especialistas externos y los que ya habían intentado entrar antes tendrán chance el 20 y 21. Todo parece diseñado para que nadie se quede fuera de la fila, esta vez de manera ordenada.
Además de los nuevos doctores, Zoé Robledo detalló un paquete de mejoras que incluye la instalación de 100 equipos de alta tecnología, la compra de 2,917 equipos médicos móviles, mobiliario nuevo, mantenimiento de instalaciones y la garantía de que las farmacias surtan medicamentos completos. También se busca reducir el rezago quirúrgico y evitar que las agendas de especialidades se cierren en diciembre como si el hospital entrara en hibernación.
El plan suena a que alguien por fin decidió arreglar la casa en vez de solo pintar la fachada. Con más especialistas y equipo que funcione, las esperas interminables podrían pasar de leyenda urbana a recuerdo lejano, siempre y cuando los trámites no se conviertan en otro capítulo de la misma novela.




