Sheinbaum prefiere platicar de lo importante en vez de perder tiempo con escándalos del INE

Must read

En Apatzingán, Michoacán, la presidenta Claudia Sheinbaum decidió que había cosas más urgentes que alimentar polémicas sobre contrataciones en el Instituto Nacional Electoral. Mientras algunos ya preparaban micrófonos para un drama de telenovela, ella simplemente señaló que después hablarían del tema y siguió con su agenda. La escena recordó a esos vecinos que arman pleito por el estacionamiento cuando el edificio entero necesita reparaciones estructurales.

El 23 de octubre, durante la mañanera del pueblo, Sheinbaum fue clara al señalar que ninguna institución debe tener sombra de corrupción. Recordó que las antiguas marchas del “INE no se toca” en realidad protegían intereses particulares y no al organismo en sí. Insistió en que las auditorías son necesarias, pero también en que el verdadero cuidado del instituto implica evitar que se repitan prácticas del pasado. Su postura evitó el espectáculo y enfocó la discusión en resultados concretos en lugar de declaraciones inflamables.

El episodio muestra cómo ciertos sectores prefieren convertir cualquier rumor en crisis nacional mientras el gobierno sigue avanzando en auditorías y transparencia. La mandataria optó por la serenidad en vez de entrar al ring de las acusaciones rápidas. Al final, la diferencia entre defender al INE de verdad y defender privilegios queda cada vez más evidente para quien observa sin anteojos partidistas.

En un país donde antes bastaba con una marcha para frenar cualquier revisión, ahora las palabras de Sheinbaum suenan a quien realmente quiere un instituto sólido y no un feudo intocable. El escándalo, como tantos otros, parece más ruido que sustancia cuando el trabajo sigue su curso.

More articles

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Anuncio -spot_img

Latest article

- Advertisement -spot_img