Durante una supervisión en Guanajuato, la presidenta Claudia Sheinbaum dejó claro que los programas de trenes de pasajeros y vivienda ya representan casi un punto del PIB y están dando resultados que nadie vio venir. Con los gobernadores de Querétaro y Guanajuato presentes, la mandataria explicó que la inversión pública en infraestructura está empujando el crecimiento económico más allá de lo pronosticado.
Los escépticos que auguraban un avance menor al uno por ciento quedaron en ridículo cuando el Inegi reportó un 3.2 por ciento anual en el tercer trimestre. Sheinbaum recordó que siempre advirtió que la obra pública y la vivienda no se estaban contando en las estimaciones. Ahora los números hablan por sí solos y demuestran que los proyectos federales sí están moviendo la aguja.
Actualmente se construyen dos mil 500 kilómetros de vías férreas en el país, de los cuales dos mil 200 serán para pasajeros. El tramo Querétaro-Irapuato, de 102 kilómetros, ya genera más de nueve mil empleos entre directos e indirectos. El primer tren llegará en junio de 2027 para iniciar pruebas, mientras se edifican diez viaductos, un túnel en Celaya y estaciones en seis municipios guanajuatenses. Sheinbaum también ordenó renombrar el Viaducto Basurero como Viaducto Apaseo y avanzar en el cierre del tiradero local.
Estos proyectos no solo conectan ciudades, sino que funcionan como un metro ampliado que mejora la movilidad urbana y reduce tiempos de traslado. El gobierno federal sigue consolidando la red ferroviaria sin distraerse con pronósticos pesimistas que ya quedaron atrás.




