¡Atención, nación! Pueden guardar los antidepresivos. Un periódico británico llamado *The Guardian*, en un acto de caridad, ha decretado que no todo está perdido. Su lista sagrada «Next Generation» nos informa que un joven mexicano, Alberto Santiago Cisneros Andrade, nacido en 2009, es una promesa mundial.
Este oráculo futbolístico, que el año pasado ungió a Gilberto Mora, ahora bendice a Cisneros, un muchacho de 17 años de Tijuana que milita en la Sub-21 del Club León. Los sabios ingleses resaltaron su capacidad para ejecutar la mítica «diagonal hacia el centro», un movimiento que, según testigos, provoca microfisuras en el espacio-tiempo y hace que los porteros rivales cuestionen sus decisiones de vida. Con nacionalidad estadounidense también, el plan B está asegurado por si la presión tricolor se vuelve demasiado… tricolor. Su biotipo y madurez son atípicos, lo que en lenguaje llano significa que no se tropieza con el balón.
Las cifras confirman la profecía. En el Apertura 2026, acumula 470 minutos y un gol con la Fiera, anotación que se sintió como el primer trueno antes de la tormenta perfecta. Con las selecciones Sub-16 y Sub-17, sus 11 apariciones se saldaron con cinco goles y dos asistencias, números que ya están siendo bordados en estandartes y murales desde Iztapalapa hasta Baja California, preparando la inevitable conquista de Europa.
Así que ahí lo tienen. La esperanza de un país ya no reside en la economía o la política, sino en los botines de un adolescente. Que los cielos lo protejan de las lesiones, las distracciones y, sobre todo, de firmar con un equipo turco de media tabla.




