¿Ya te gruñe la tripa solo de leer el título? Este fin de semana la capital se prepara para un evento que mezcla tradición, comida callejera y un pedacito de historia lacustre que pocos esperan. La Feria de la Tripa regresa al Peñón de los Baños para recordarnos que, en tiempos de escasez, hasta las aves del lago terminan convertidas en botana nacional.
La Secretaría de Pueblos y Barrios Originarios anunció que la edición 2026 se realizará el domingo 1 y lunes 2 de noviembre en la calle Soles, frente al Panteón Histórico del Pueblo del Peñón de los Baños, alcaldía Venustiano Carranza. Lo que distingue a esta feria es su especialidad en tripa de pollo, tanto natural como enchilada, algo raro en una ciudad donde la res domina los puestos. Quienes visitan a sus difuntos aprovechan para desayunar tacos crujientes por fuera y tiernos por dentro, acompañados de cebolla, cilantro, limón y salsita que despierta hasta al más dormido.
El origen se remonta a la época en que el Peñón era un islote en el Lago de Texcoco, visitado por Moctezuma por sus aguas termales. Tras la Conquista y la desecación del lago, la pesca desapareció y los pobladores pasaron de patos a pollos sin perder la costumbre. Hoy, la feria ofrece tacos o por kilo, ideal para quienes llegan caminando desde la estación Oceanía del Metro.
Al final, la verdadera tradición no es solo comer, sino celebrar que la tripa sigue viva mientras todo lo demás cambia.




