Cincuenta años después de su debut, Hugo Sánchez regresó al Estadio Universitario y las lágrimas no pidieron permiso. El Niño de Oro, ahora con medio siglo de leyenda a cuestas, se dejó llevar por la nostalgia mientras recordaba aquel 23 de octubre de 1976 cuando entró con el dorsal 85 ante los Tigres.
El ex delantero de Pumas, Real Madrid y la Selección Mexicana confesó que el fútbol le dio todo lo que tiene. Cinco Pichichis, una Bota de Oro, títulos en México y España, más de quinientos goles oficiales y un puñado de mundiales vividos entre 1978 y 1994 forman parte de ese balance que hoy lo hace agradecer al balón como si fuera un socio de toda la vida. El documental “Hugo 50”, transmitido por ESPN, captura ese momento en que la emoción supera cualquier estadística.
La directiva de la UNAM prepara un homenaje el próximo Apertura 2026, otra vez contra Tigres, para cerrar el círculo. Entre lágrimas y risas, Sánchez rememora sus inicios con Cabinho, Muñante y Cuéllar, los dos títulos de liga con los Pumas y la aventura europea que lo convirtió en referente mundial. Su etapa como técnico también dejó huella: el bicampeonato de 2004 y la victoria en el Bernabéu ante el propio Real Madrid.
El regreso al escenario donde todo comenzó se siente como un partido de exhibición contra el tiempo. Nadie gana ese encuentro, pero todos celebran que el zurdo de Jardín Balbuena siga marcando goles en la memoria colectiva. El fútbol, al final, sigue siendo el mismo: una excusa perfecta para llorar de risa y de orgullo al mismo tiempo.




