La Cámara de Diputados, en un arranque de productividad, decidió este 13 de octubre de 2026 que el erario necesitaba un empujoncito. Aprobaron la Ley Federal de Derechos, básicamente actualizando la lista de precios del país, con un enfoque especial en el sector turístico. ¡Sorpresa, el paraíso tiene costos de mantenimiento!
Mientras la coalición de Morena, PVEM y PT, respaldando la propuesta de la presidenta Claudia Sheinbaum, lo veía como un trámite administrativo, la oposición, a través de Patricia Flores de Movimiento Ciudadano, casi desgarra sus vestiduras. Con la solemnidad de quien anuncia el fin de los tiempos, advirtió que cada cuota afecta a una familia, como si un ajuste en el permiso de turista fuera a provocar una crisis de hipotecas a nivel global. El discurso, dramático y conmovedor, fue interrumpido por la fría realidad de los números.
Con la calma de un contador zen, el morenista Carol Antonio Altamirano explicó que no estaban inventando impuestos, sino ajustando el cobro por servicios que el Estado ya presta, como el uso de bienes nacionales o la expedición de documentos. Tras consultar con el equipo de Edgar Amador Zamora y escuchar a diversos sectores, el dictamen fue aprobado con un contundente 329 a favor y 117 en contra, demostrando que la mayoría prefería la lógica de las finanzas sobre el melodrama parlamentario.
Mientras los legisladores seguían discutiendo las reservas en lo particular, con la misma pasión que se usa para elegir el sabor de un helado, los turistas del mundo probablemente ya estaban separando unos cuantos dólares extra para su próximo viaje. El verdadero gasto, de todos modos, se irá en tequila.




