En marzo de 2026, Cuauhtémoc Cárdenas apareció en Veracruz como si el calendario lo hubiera citado para sellar cuentas pendientes con la historia del petróleo. Durante la ceremonia por el 88 aniversario de la expropiación, el gobierno federal lo nombró presidente honorario de la Comisión Consultiva del Petróleo de Pemex. El acto reunió al director Víctor Rodríguez Padilla y a la presidenta Claudia Sheinbaum, quienes destacaron que el ingeniero no llegaba por apellido, sino por décadas de defender la soberanía energética con la misma terquedad que su padre.
La comisión, instalada formalmente en abril, buscaba analizar la industria nacional e internacional. Cárdenas aceptó el puesto con la sobriedad de siempre, mientras Sheinbaum recordaba que su trayectoria iba más allá del parentesco. Antes, en enero, el IPN le entregó un Doctorado Honoris Causa. En julio reapareció en Michoacán para un homenaje a su madre y en la Cumbre MAPA, donde insistió en que la democracia exige igualdad real, no solo urnas. Su última publicación en redes databa de 2025, felicitando un nombramiento en derechos humanos.
El ingeniero canceló una conferencia en octubre por salud y falleció el 28 de ese mes a los 92 años. Hasta el final mantuvo el cargo en Pemex, un vínculo que conectó su nombre con el debate energético sin necesidad de discursos encendidos. Su presencia parecía un recordatorio de que algunas trayectorias no se retiran, solo se vuelven parte del paisaje institucional.




