Saúl Álvarez mandó un saludo a Eddy Reynoso por su cumpleaños número cincuenta y volvió a dejar claro que entre ellos no hay distancia ni drama, solo dos décadas de golpes, planes y viajes en el mismo camión. El mensaje llegó justo después de que el tapatío recuperara el cinturón supermediano del CMB ante Christian Mbilli en Arabia Saudita, y usó la expresión familiar que repite desde que ambos empezaron este camino.
La relación comenzó en 2005, cuando Álvarez tenía quince años y debutó como profesional en Tonalá. Desde entonces Reynoso y su padre Chepo se metieron en cada detalle: técnica, contragolpes, defensa de cintura y la costumbre de subir de peso sin perder el rumbo. El primer título llegó en 2011 contra Matthew Hatton; después vinieron Cotto, las tres peleas con Golovkin, el nocaut a Kovalev y la conquista indiscutida en 168 libras entre 2020 y 2021. En 2025, cuando Canelo cumplió veinte años como profesional, el entrenador seguía ahí, recibiendo incluso el premio de entrenador del año en Estados Unidos.
El mensaje de cumpleaños midió la extensión de esa alianza sin necesidad de discursos largos. Eddy vio campeón a su Atlas después de setenta y dos años de espera y ahora prepara al pupilo para hasta tres peleas en 2027. Mientras tanto, el registro de Álvarez ya marca sesenta y cuatro victorias, tres derrotas y dos empates, con treinta y nueve nocauts. La dupla sigue funcionando como reloj viejo: marca la hora exacta cada vez que suben al ring.
Al final, lo que queda es que la esquina más constante del boxeo mexicano cumple medio siglo con la misma costumbre de siempre: seguir ganando.



