La jefa de Gobierno Clara Brugada inauguró la Semana de Acción por el Clima y la Naturaleza 2026 con datos que suenan a victoria silenciosa contra el calentamiento. En un año la Ciudad de México evitó más de un millón de toneladas de gases de efecto invernadero gracias a ecotecnologías instaladas en 19 mil viviendas, un aumento del 45 por ciento en reciclaje y la meta de reducir 35 por ciento la contaminación mediante reforestación, movilidad limpia y energías renovables.
La administración reportó 100 kilómetros de electromovilidad, tres nuevas líneas de Cablebús, 300 hectáreas de suelo verde recuperadas y 10 millones de árboles plantados en áreas de conservación. La meta es alcanzar 40 millones para 2030, más un programa de un millón de ejemplares en calles. Además, se colabora con la red C40 para financiar a pymes que electrificarán sus vehículos de carga, evitando casi 12 mil toneladas de CO2 en diez años. Brugada también impulsó una visión ecofeminista que vincula el cuidado del ambiente con la equidad, señalando que la misma lógica de dominación afecta a mujeres y naturaleza.
El evento, realizado en el Papalote Museo del Niño, reúne hasta el 9 de octubre más de 250 actividades y seis mil participantes en distintas sedes. Conferencias, talleres y paneles abordan calidad del aire, energías renovables, biodiversidad, movilidad sustentable y economía circular. La secretaria de Medio Ambiente, Julia Álvarez Icaza, destacó el trabajo conjunto entre gobierno, empresas y sociedad civil rumbo a la COP31.
Al final, Brugada demostró que gobernar el clima no requiere discursos grandiosos, solo acciones que se acumulan como árboles en una ciudad que decide crecer hacia arriba sin ahogarse en su propio humo.



