En el último capítulo de «Líderes mundiales que descubrieron el menú de ‘Edición’ en su móvil», el expresidente Donald Trump nos ha regalado otra joya para la posteridad. El magnate, en un intento desesperado por parecer más un galán de cine que un señor al que se le acaba de aparecer la factura de la luz, publicó una foto con su colega chino, Xi Jinping, que está más retocada que el currículum de un político en campaña.
Los expertos, que al parecer no tenían nada mejor que hacer, se pusieron sus gafas de detective y descubrieron el pastel. En la instantánea, Trump luce una corbata azul más lisa que una tabla de planchar, cuando en la realidad llevaba una con más rayas que un pijama de presidiario. Pero el misterio no acaba ahí: también aparece con un solo guante negro, como si estuviera a punto de empezar un homenaje a Michael Jackson o acabara de perder el otro en una apuesta. Para rematar la chapuza, una señora del fondo fue víctima de un cambio de zapatos mágico y una mancha roja en el avión chino fue borrada, seguramente por ser «demasiado comunista» para la foto.
¿Y por qué tanto alboroto digital? Resulta que la foto original inmortalizaba a Trump con una cara de espanto digna de quien ve a su suegra aparecer por sorpresa, todo porque un avión militar decidió hacer un paseíllo a baja altura. Esa mueca, por supuesto, se hizo más viral en internet que un video de gatitos. La Casa Blanca, al ser preguntada, aplicó la del político pillado en falta: silencio sepulcral, probablemente mientras buscaban un tutorial en YouTube de cómo editar fotos sin que se note tanto.
No es la primera vez que el expresidente se convierte en un artista del retoque. Ya antes había publicado una imagen donde Joe Biden parecía un turista desorientado buscando el baño en Pekín. Todo esto ocurre mientras intenta vetar a periodistas que no le aplauden hasta los estornudos, en un claro ejemplo de «si no te gusta lo que ves, prohíbelo o edítalo». Como dice un experto: a veces estos arreglitos son tonterías, pero otras veces la foto se convierte en más propaganda que un anuncio de teletienda a las tres de la mañana. En fin, que el mundo puede estar al borde del colapso, pero lo importante es salir bien en la foto de perfil.



