El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, descartó imponer una prohibición a las exportaciones de diésel, en momentos en que el mercado mundial de combustibles atraviesa fuertes tensiones. El mandatario realizó el anuncio mientras respondía preguntas de periodistas a su salida de la Casa Blanca y destacó la relación de Washington con Europa.
“Tenemos una muy buena relación en Europa”, afirmó Trump. El mandatario aseguró además que el continente europeo dispone de grandes cantidades de diésel y consideró positivo que pueda exportarlo. Finalmente, despejó las dudas al señalar expresamente que Estados Unidos no impondrá una prohibición a sus propias exportaciones de combustible.
Las declaraciones se producen después de semanas de preocupación por una eventual restricción estadounidense. La posibilidad había generado especial inquietud en Europa debido a la creciente crisis energética y al encarecimiento de los combustibles, mientras las interrupciones del suministro continúan presionando al mercado internacional.
La situación energética se desarrolla en medio del conflicto de Estados Unidos e Israel contra Irán y el cierre del estratégico estrecho de Ormuz. Los precios de los carburantes han alcanzado niveles récord debido a una combinación de enfrentamientos militares, problemas de suministro y decisiones políticas. La confirmación de Trump elimina, por ahora, una posible restricción adicional para el mercado internacional del diésel.


