En un giro de guion que ni la telenovela más enrevesada se atrevería a escribir, la Casa Blanca acaba de batir su propio récord de «a ver quién dura menos en el puesto». La protagonista de esta hazaña, Katie Zacharia, fue nombrada portavoz hace una semana y ya está haciendo las maletas. Su carrera fue más corta que la paciencia de un adulto en un parque de bolas, todo por un pequeño detalle: su título de abogada era más un objeto decorativo que una credencial real.
Zacharia, quien defendía a Trump con el fervor de quien discute sobre si la tortilla de patatas lleva cebolla, tuvo una única y memorable actuación. Subió al podio, sudó más que un testigo falso y despachó a la prensa en 14 minutos, respondiendo a tres preguntas con la seguridad de quien no sabe si ha dejado el gas abierto en casa. Fue una rueda de prensa tan breve que a los periodistas no les dio tiempo ni a terminar el café.
El propio Donald Trump, en su papel de jefe de recursos humanos de un circo, relató la conversación con la delicadeza de un elefante en una cacharrería. «Le dije: ‘Katie, ¿seguro que esto es lo tuyo?’… Básicamente le sugerí que reconsiderara, como cuando le dices a tu cuñado que su nuevo bigote no le favorece». Fuentes de la Casa Blanca confirmaron que «reconsiderar» en trumpiano significa «coge tus cosas y que no te veamos más por aquí». Con esto, Zacharia casi le arrebata el trofeo a Anthony Scaramucci, el legendario portavoz que duró la friolera de once días, un hito que parecía insuperable.
La ahora exportavoz había confesado en una entrevista que, aunque tiene un diploma en Derecho que seguramente queda precioso en la pared del salón, nunca aprobó el examen para ejercer como abogada. Es el equivalente a tener todos los ingredientes para una paella, pero usar la paellera como sombrero. Para rematar, en un lapsus glorioso, afirmó haberse sacado el título justo antes de irse a China, como si fuera un trámite que haces en el aeropuerto. Ahora, a tres semanas de unas elecciones cruciales, los republicanos tienen un nuevo incendio que apagar, sumado a que las encuestas les dan menos alegrías que una factura de la luz. Mientras tanto, Katie Zacharia ya puede actualizar su currículum: «Experiencia en implosión de carrera profesional: nivel experto».




