En lo que parece el inicio de una catástrofe diplomática pañalera, una madre chilena ha puesto el grito en el cielo, más fuerte que relator deportivo en un penal, al descubrir que el documento de identidad de su recién nacido en Argentina viene con más parafernalia futbolera que la camiseta de un hincha. El DNI del crío, flamantemente emitido, luce las tres estrellas de campeón del mundo de la selección albiceleste, convirtiendo un trámite serio en un acto de proselitismo futbolístico desde la cuna.
La indignación de la mujer fue capturada para la posteridad por su propio esposo argentino, quien, en lugar de solidarizarse, se dedicó a grabar el drama existencial con la misma alegría con la que se celebra un gol en el minuto 90. «¿Qué tienen que ver las tres estrellas con un documento de identidad? ¡Que alguien me explique!», clamaba ella, mientras sostenía el carnet como si fuera la prueba de un crimen. La respuesta de su marido, un monumento a la argentinidad, fue tan simple como demoledora: «Así vivimos el fútbol acá». Básicamente, le dijo que desde que naces, ya le perteneces a la FIFA.
Y no, no es que al funcionario del registro civil se le haya caído el mate encima de la impresora. El gobierno argentino, en un arrebato de pasión digno de una final, decidió que el nuevo DNI debía incluir, junto a símbolos patrios como el glaciar Perito Moreno y la cordillera de Los Andes, los tres trofeos mundiales. Porque, aparentemente, nada representa mejor la identidad nacional que un glaciar, una ballena y los goles de Messi. El documento también trae un chip y un código QR, probablemente para que el Estado pueda verificar en tiempo real si el niño está siendo adoctrinado correctamente en el sagrado culto maradoniano.
La situación, por supuesto, desató la inevitable comparación con el carnet chileno, que antes tenía una solitaria estrellita que fue borrada del mapa como un ex en las redes sociales. Mientras Argentina le ponía más estrellas a su documento que un hotel de lujo, Chile se las quitaba. Eso sí, los mal pensados al otro lado de la cordillera no tardaron en recordar que, aunque no las impriman en documentos oficiales, Chile tiene dos Copas América ganadas, precisamente, contra Argentina. Un detalle que seguro la madre le recordará a su hijo en cada asado familiar para equilibrar la balanza.



