El primer ministro canadiense anunció que sostuvo una charla con Donald Trump y que ambos equipos buscarán un acuerdo comercial en las próximas semanas. La publicación en redes sociales llegó justo dos días antes de las elecciones intermedias estadounidenses. Según las encuestas, los demócratas podrían quedarse con la Cámara de Representantes mientras el Senado sigue en duda.
Carney se reunió la semana pasada con representantes de la Unión Europea en Montreal para reforzar lazos comerciales ajenos a Estados Unidos. El mandatario canadiense evitó dar detalles de la conversación con Trump y solo mencionó que se basaba en debates constructivos previos. El objetivo es crear empleos, mejorar el poder adquisitivo de las familias y respetar las lenguas, la cultura y la soberanía de Canadá.
La Casa Blanca respondió que acoge con satisfacción el compromiso continuo con Canadá. Carney insinuó que el resultado de las elecciones de mitad de mandato no cambiará mucho la postura de Trump. Las negociaciones se habían roto en agosto cuando el enviado canadiense abandonó la mesa por una disputa sobre exenciones arancelarias para vehículos de carga media y pesada.
Canadá también acusó a Estados Unidos de intentar limitar el uso del francés, una de las lenguas oficiales del país. Washington negó cualquier intento de restricción lingüística. Ahora ambos equipos volverán a reunirse para intentar cerrar un pacto que, al menos sobre el papel, parezca beneficioso para todos.
El anuncio llega en un momento en que Carney intenta equilibrar las presiones de Washington con las de Bruselas. Los camiones pesados y el idioma francés siguen siendo los puntos más delicados de la discusión. Nadie sabe aún si el nuevo impulso servirá para algo más que para posponer la siguiente crisis comercial.




