El Sistema de Indicadores Cíclicos del Inegi confirmó mayor dinamismo en el tercer trimestre. El Indicador Adelantado sumó once meses consecutivos de crecimiento al subir 0.12 puntos en agosto y alcanzó 100.2 puntos, por encima de su tendencia de largo plazo. El Indicador Coincidente, por su parte, avanzó 0.01 puntos en septiembre y acumula ya dieciocho meses al alza.
La mayoría de los componentes de ambos indicadores mejoraron en agosto y septiembre. Las importaciones totales crecieron 0.22 puntos, mientras que la tendencia del empleo en manufacturas avanzó 0.13 puntos. En cambio, la tasa de desocupación urbana bajó 0.10 puntos y el Índice de Precios y Cotizaciones de la Bolsa Mexicana de Valores cayó 0.13 puntos.
Julio Santaella, expresidente del Inegi, señaló que la actividad podría seguir creciendo ligeramente por encima de la tendencia por algún tiempo, aunque podría ralentizarse. Tres de los seis componentes del Coincidente mostraron avances y cuatro de los seis del Adelantado también lo hicieron, con la tasa de interés sin cambios.
Tras el Producto Interno Bruto oportuno que reportó crecimiento anual de 3.2 por ciento a septiembre y 0.9 por ciento trimestral, la Secretaría de Hacienda ajustó su pronóstico. Ahora espera que la economía crezca entre 1 y 2 por ciento al cierre del año, aunque considera probable que ronde el 2 por ciento.
Parece que la economía mexicana corre como atleta olímpico pero ya empieza a jadear pensando en el sofá y la cerveza tibia que la esperan al final de la pista.




