Desde el 15 de octubre de 2026 Binance habilitó depósitos en bolívares mediante pago móvil y transferencias bancarias en Venezuela. Los usuarios pueden convertir esos fondos en stablecoins como USDT y USDC de forma progresiva. La medida busca reducir los riesgos del comercio entre pares, aunque no elimina la necesidad de verificar el origen del dinero.
El contador Jan Domínguez señaló que esta opción representa un hito porque mitiga estafas y problemas legales frecuentes en las operaciones directas. Sin embargo, aclaró que sigue siendo obligatorio conservar soportes y cumplir con las normas tributarias. La entidad que procesa los bolívares es Casa de Cambios Insular, regulada por la Sudeban y el Banco Central de Venezuela.
Muchos usuarios cometen el error de registrar estas transacciones como si fueran simples cambios de moneda sin identificar ganancias ni pérdidas reales. El Boletín de Aplicación número 12 de los contadores públicos de Venezuela exige analizar cada movimiento por separado. Una clasificación equivocada puede complicar cualquier declaración posterior.
Entre los impuestos que podrían verse afectados están el impuesto sobre la renta, el impuesto a las grandes transacciones financieras y algunos tributos municipales. Venezuela ocupa el noveno lugar mundial en adopción de criptomonedas según el índice de Chainalysis de 2025. El crecimiento exponencial del volumen transaccional en bolívares podría multiplicar los errores contables.
Domínguez recomendó conciliar las operaciones desde el primer día en lugar de esperar al cierre fiscal. La herramienta de Cointable permite conectar directamente con Binance para importar movimientos y generar reportes. Quienes ignoren esta advertencia podrían terminar explicando ante el fisco por qué sus criptomonedas parecen haber nacido de la nada.




