El precio promedio de la turbosina registró un incremento anual de 116.5 por ciento, situación que mantiene bajo presión las finanzas de las aerolíneas mexicanas. Datos de Platts, índice de S&P, ubican el barril de combustible para aviación en 194.90 dólares, mientras en América Latina el promedio alcanza los 196 dólares.
El encarecimiento está relacionado con las afectaciones al mercado energético derivadas del conflicto en Medio Oriente y el cierre del estrecho de Ormuz. Aunque la industria incrementó la producción de turbosina durante los últimos meses, las compañías aéreas continúan enfrentando mayores costos y han recurrido a ajustes en sus tarifas para compensarlos.
Analistas de Verum estiman que las tres aerolíneas públicas mexicanas acumularon pérdidas por 379 millones de dólares durante el primer semestre. Entre los factores que podrían determinar su desempeño se encuentran la evolución del petróleo, el tipo de cambio, la disponibilidad de aeronaves y la posibilidad de trasladar los costos a los pasajeros.
Aeroméxico y Volaris han fortalecido sus operaciones internacionales para generar mayores ingresos. Aeroméxico obtiene casi la mitad de sus ingresos de este segmento, mientras Volaris reporta un crecimiento de 15 por ciento en pasajeros internacionales. Viva Aerobus, en contraste, redujo capacidad y mantiene mayor concentración en México.



