Claudia Sheinbaum emprende su primer viaje a China como presidenta con una agenda que combina comercio, inversión y la costumbre mexicana de llegar temprano a las fiestas importantes. El vuelo largo y el cambio de horario parecen detalles menores frente a la meta de dejar claro que México llega a la cumbre de APEC con planes concretos y sin ánimos de perder tiempo.
Marcelo Ebrard adelantó que el país propondrá ampliar la colaboración entre las veintiún economías del foro durante los días 18 y 19 de noviembre. La mandataria sostendrá una reunión bilateral con Xi Jinping y busca un encuentro con Donald Trump. El trayecto comienza el 15 de noviembre y contempla el regreso el 20 por la madrugada para estar presente en los festejos de la Revolución. Ebrard recordó que México organizará la cumbre en 2028, por lo que esta participación sirve de ensayo general para coordinar todo sin contratiempos.
Además, el secretario de Economía anunció que en 2027 se firmará un acuerdo con India para reducir aranceles al tequila. Las negociaciones ya cuentan con términos de referencia y buscan que la bebida mexicana llegue con mayor facilidad a un mercado de más de mil millones de personas. Durante su estancia en Guadalajara, Ebrard recibió el galardón Ensueño de la Cámara Nacional de la Industria Tequilera por impulsar el distintivo Hecho en México dentro y fuera del país.
Al final, el verdadero reto no es el jet lag ni las reuniones, sino regresar a tiempo para que nadie dude de que el gobierno mantiene el paso firme entre cócteles diplomáticos y celebraciones nacionales.



