La caída llegó en un día donde el Nasdaq entero parecía un ascensor sin frenos y el balance trimestral de la empresa terminó de complicar las cosas. Los números mostraron crecimiento fuerte pero un margen operativo que sigue bajando sin fecha de regreso. Los inversores, que ya esperaban algo más claro, se encontraron con un informe que crece pero no promete cuándo va a rendir de verdad.
Los ingresos alcanzaron los 10.750 millones de dólares, un 45 por ciento más, mientras el resultado operativo bajó un 6 por ciento. El margen se ubicó en 6,3 por ciento por sexto trimestre seguido y la ganancia solo subió porque bajaron los impuestos y el dólar no castigó tanto. El trimestre cerró antes del balotaje en Brasil, así que todavía falta ver cómo afecta el real más débil a las cuentas.
La acción opera ahora cerca de los 1.500 dólares después de haber rozado los 2.613 en junio del año pasado. La mayoría de los bancos internacionales mantuvo la recomendación de compra, pero eso no impidió que el papel se pareciera a un globo pinchado en plena fiesta.
El informe de Delphos Investment lo resumió con pocas palabras: crece, pero el margen todavía no aparece. Los analistas ahora esperan el próximo balance para ver si la mora sube y si la temporada alta logra mejorar los números. Mientras tanto, los accionistas siguen preguntándose si el crecimiento es una promesa o solo una excusa para seguir esperando.



