La joven cantante británico-brasileña Liana Flores llega por primera vez a México con la promesa de hacer que los asistentes canten y bailen sin parar. Su mezcla de indie pop, bossa nova y folk pop suena tan fresca que parece recién salida del horno de un café de la Roma. La artista, que empezó su carrera en TikTok sin contactos en la industria, demuestra que a veces las redes sociales valen más que una llamada a un productor famoso.
Flores, influenciada por Astrud Gilberto y con raíces brasileñas, lanzó en septiembre el EP *And it goes…*, grabado entre Londres y California junto al nominado al Grammy Paul Butler. Aunque confiesa ser perfeccionista y haber sufrido para terminar el proyecto, asegura que trabajar con su banda fue la parte más divertida. El 3 de noviembre de 2026, a las 21:00 horas en el Lunario del Auditorio Nacional en Polanco, presentará este material en un show que describe como alegre y lleno de energía para disfrutar en vivo. Los boletos, disponibles en Ticketmaster, cuestan entre 967 y 1,538 pesos. La artista dice estar emocionada de conocer a los chilangos y declara que México le encanta.
El concierto promete ser una fiesta contagiosa donde el folk anterior se transforma en algo más bailable. Flores sueña con componer algún día una canción completa en español, aunque por ahora su repertorio ya logra que el público se mueva sin necesidad de entender cada letra. Su ascenso desde las redes sociales hasta el escenario del Lunario parece el guion de una película de comedia romántica musical, pero sin los clichés de siempre.
En un país donde los conciertos a veces se convierten en competencias de quién grita más fuerte, Liana Flores llega con la intención de que todos bailen y canten como si nadie estuviera mirando. La expectativa crece entre quienes ya la siguen en redes y esperan que su bossa nova suene tan natural como un café de la mañana. El Lunario podría terminar pareciendo una fiesta de barrio elevada a categoría de auditorio, con guitarras, sonrisas y ritmos que invitan a dejar el celular por un rato.




