Delcy Rodríguez activó las luces navideñas el primero de noviembre en Caracas, con gaitas, parrandas y un corredor de emprendedores frente al Paseo Los Próceres. El acto incluyó el encendido de la Cruz del Waraira Repano y buscó presentar las fiestas como un reencuentro familiar capaz de sanar heridas tras los terremotos de junio. La mandataria adelantó la temporada para dinamizar el consumo en el último trimestre.
El Banco Central reportó un crecimiento del PIB del 7,14 por ciento en el segundo trimestre de 2026, impulsado por la actividad petrolera que subió 9,1 por ciento. La producción alcanzó 1,206 millones de barriles diarios en septiembre y el precio del Merey llegó a 93,75 dólares. Aun así, la inflación acumulada entre enero y septiembre fue de 225,3 por ciento.
Nicolás Maduro permanece detenido en Estados Unidos desde enero, por lo que Delcy Rodríguez asumió el protagonismo de una tradición que antes encabezaba su antecesor. Jorge Rodríguez participó en actos paralelos en Ciudad Caribia con familias damnificadas, prometiendo viviendas definitivas sin mencionar al expresidente. La puesta en escena evitó referencias explícitas al chavismo anterior.
María Corina Machado regresó el 25 de octubre y exigió garantías institucionales y elecciones presidenciales. Su presencia añade presión sobre una administración que debe equilibrar el control interno con la influencia de Washington en el sector petrolero y las finanzas. El gobierno busca sostener la gobernabilidad mientras negocia con distintos sectores.
El salario mínimo sigue en 130 bolívares desde 2022 y el ingreso integral se elevó a 240 dólares mensuales sin modificar la base. Los precios continúan subiendo a un ritmo anualizado de 465,5 por ciento, lo que limita el poder de compra de los hogares pese a los 21 trimestres consecutivos de crecimiento económico. La temporada navideña se presenta como oportunidad comercial, aunque el gasto real dependerá de cuánto alcancen a cubrir los consumidores.




