Las autoridades ambientales de Michoacán detectaron al gorgojo barrenador del hueso del aguacate en cargamentos listos para exportación, lo que obligó a productores de cuatro estados a destruir hasta 52 toneladas de fruta durante el fin de semana. El operativo, respaldado por el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria, incluyó vaciar camiones y arrojar las cajas a fosas donde la fruta se quema y entierra según los protocolos sanitarios.
El insecto perfora ramas, troncos y la semilla interna del fruto, lo que puede propagarse con rapidez en las huertas si no se actúa a tiempo. Los productores de Michoacán, Jalisco, Colima y Nayarit decidieron sacrificar los lotes contaminados para evitar que la plaga llegue a sus cultivos principales. Las imágenes que circularon muestran camiones vaciándose y montones de aguacates convertidos en ceniza, una escena que parece sacada de una película de desastre agrícola pero que responde a medidas sanitarias estrictas.
SENASICA confirmó que los aguacates sospechosos no llegaron al mercado y que los esfuerzos se concentran en contener la dispersión. Hasta ahora no hay cifras oficiales del impacto económico ni detalles sobre los embarques retenidos, aunque la cifra de 52 toneladas se mantiene como el máximo reportado por medios locales. México sigue siendo el principal productor y exportador mundial de aguacate, con Michoacán como su principal proveedor, por lo que cualquier brote genera revisiones inmediatas.
Al final, el gorgojo demostró que ni siquiera el oro verde está libre de villanos diminutos, aunque las medidas rápidas lograron mantener el control antes de que el problema creciera.




