La Secretaría de Hacienda reportó que los ingresos del gobierno bajaron 2.8 por ciento en el tercer trimestre del año. La culpa la tuvieron los menores cobros por Impuesto sobre la Renta y la caída en los recursos petroleros. En total se juntaron 6 billones 304 mil millones de pesos, una cifra menor a la del año pasado y 239 mil millones por debajo de lo planeado.
El secretario Édgar Amador Zamora explicó que la baja vino por dos frentes principales. Los ingresos petroleros se derrumbaron 21.5 por ciento real anual porque el año anterior hubo una aportación enorme a Pemex para pagar deudas. Esa base alta hizo que ahora el número se viera más pequeño que un sueldo después de las deducciones.
Por su parte, la recaudación del ISR llegó a 2.2 billones de pesos, lo que representa una caída de 5.3 por ciento anual. Además quedó 137 mil millones por debajo de lo programado. El gobierno esperaba más lana de los contribuyentes, pero estos parecieron ponerse de acuerdo para declarar menos.
La recaudación total de impuestos alcanzó 4.29 billones de pesos, apenas 0.7 por ciento más que el año pasado. Aun así, quedó 122 mil millones por debajo de la meta. Dentro de este panorama, el IVA creció 12 por ciento anual gracias al consumo interno y algunas medidas de cobro más estrictas.
El IEPS bajó 2.3 por ciento, mientras que los impuestos por importaciones subieron 10.1 por ciento. Al final, el IVA logró compensar en parte el golpe del ISR. Hacienda se queda con la sensación de que le prometieron un banquete y solo le sirvieron sopa aguada.




