Saúl Canelo Álvarez recuperó el título supermediano del CMB al vencer por decisión unánime a Christian Mbilli en Riad. Tras más de un año fuera del ring por su derrota ante Terence Crawford, el tapatío regresó con ganas de seguir boxeando y dejó claro que el retiro aún queda lejos. El combate terminó con tarjetas de 115-112, 116-111 y 117-110, pero lo que realmente llamó la atención fue su declaración sobre una posible revancha con un rival que ya colgó los guantes.
Canelo comparó esta conquista con la emoción de su primer campeonato mundial en 2011 contra Matthew Hatton, cuando apenas tenía 20 años. Dijo sentirse como si hubiera ganado el cinturón por primera vez después de 21 años de carrera profesional. El jalisciense, con récord de 64 triunfos, tres derrotas, dos empates y 39 nocauts, insistió en que representa a México con orgullo en cada pelea y que el cetro verde y oro sigue teniendo un significado especial para él. Mientras tanto, Lester Martínez, campeón interino, ya se ofreció para enfrentar al ganador, aunque Canelo prefirió dejar la decisión en manos de Eddy Reynoso y anunció que por ahora solo descansará.
El boxeador también mencionó su interés en volver a pelear contra Crawford, aunque el estadounidense esté retirado. Respondió con entusiasmo que le encantaría concretar esa revancha y que, si no se da, simplemente seguirá adelante con su carrera. Comparó la espera con invitar a cenar a alguien que ya vive en otra dimensión, pero aseguró que mantendrá la puerta abierta por si el rival decide volver al ring. Su debut profesional en 2005 a los 15 años, los triunfos ante Cotto, Golovkin y Kovalev, y su condición de campeón en cuatro divisiones forman parte de una trayectoria que sigue activa sin prisa por el retiro.
Al final, Canelo demostró que el paso del tiempo no apaga su ambición ni su orgullo por México, aunque el siguiente rival siga siendo una incógnita que solo Eddy resolverá.




