El billete verde actúa como un invitado que llega a la fiesta electoral sin importarle el resultado. Las altas tasas de interés y el gasto en inteligencia artificial siguen atrayendo capital aunque los comicios del 3 de noviembre terminen en parálisis política. El Índice Bloomberg Dollar Spot alcanzó su nivel más alto desde mayo de 2025 gracias a datos de inflación mejores de lo esperado.
Los analistas coinciden en que el crecimiento relativo, la inflación y los flujos de capital pesan más que cualquier votación. Un Congreso dividido podría frenar iniciativas de gasto público durante los dos años restantes de Trump, pero también evitaría regulaciones agresivas sobre inteligencia artificial. Los contratos de opciones a largo plazo siguen alcistas, mientras los de corto plazo fluctúan con cada encuesta.
Tras las elecciones el dólar suele debilitarse unos días, sobre todo con mayoría demócrata en una cámara. Sin embargo, los estrategas esperan que esa caída sea breve porque la Reserva Federal planea reanudar las subidas de tasas una vez pasados los comicios. Hasta ahora el billete verde acumula un avance del 1,6 por ciento en lo que va de 2026.
Los gestores de fondos mantienen apuestas por 38 mil millones de dólares a favor de la moneda estadounidense. El temor surge si el gasto en inteligencia artificial se desacelera y arrastra consigo el crecimiento económico. En ese caso el dólar podría perder impulso junto con las acciones tecnológicas.
El petróleo, que subió cerca del 80 por ciento este año por la guerra con Irán, ha reforzado al dólar al castigar al euro y al yen. Trump ya advirtió que no atacará Irán antes de noviembre, pero deja abierta la puerta a acciones más duras después. Si la ofensiva resulta limitada, el billete verde podría caer junto con el crudo y perder parte de su actual arrogancia.




