Harry Kane regresó a Múnich cargando el Balón de Oro como si fuera un trofeo de feria, pero una moneda conmemorativa del Mundial 2026 lo mandó directo al recuerdo del Estadio Azteca. El delantero inglés, tras el 6-1 del Bayern contra Magdeburg, aceptó el regalo con una sonrisa que parecía decir “otra vez no”. El gesto conectó su actual racha de premios con aquella noche en la que Inglaterra eliminó al Tri en octavos.
El capitán llegó a Ciudad de México con la selección inglesa y entrenó en la Cantera de Pumas antes del partido. Al recibir la moneda, Kane agradeció el detalle y recordó la atmósfera del Coloso de Santa Úrsula. “Muchas gracias, lo aprecio mucho”, dijo. Después señaló que la presión mexicana fue intensa, pero que el equipo inglés supo mantener la calma en medio del rugido. Los aficionados locales, según el goleador, valoraron después la entrega de ambos equipos y hasta le comentaron que disfrutaron la batalla pese al resultado.
Kane destacó que la afición mexicana reconoció el esfuerzo inglés incluso tras quedar fuera del torneo. “No fue una noche fácil para ellos, pero creo que apreciaron la lucha”, señaló. El momento ocurrió mientras el delantero celebraba su premio individual y el recibimiento de la afición del Bayern, demostrando que un simple objeto puede traer de vuelta recuerdos de una eliminatoria disputada con respeto.
El capitán inglés demostró que el fútbol deja huellas más allá del marcador. Entre ovaciones en Alemania y una moneda mexicana, Kane recordó una noche donde la determinación pesó tanto como el resultado.




