Shell, TotalEnergies y sus compañeras europeas acaban de anunciar ganancias que parecen sacadas de un sueño de millonario borracho. Todo gracias a los precios del crudo y el gas que subieron por la guerra en Medio Oriente y a unos márgenes de refinación que rompieron todos los récords, como si el combustible se vendiera a precio de caviar.
La británica Shell presumió de 10.810 millones de dólares en ganancias ajustadas, casi el doble que el año pasado. Su jefe soltó que el sistema energético mundial sigue en “perturbación severa”, frase elegante para decir que el caos les está dejando una lluvia de billetes. Hasta aumentaron el programa de recompra de acciones, como quien decide comprarse otro yate porque el anterior ya aburre.
La francesa TotalEnergies no se quedó atrás: 9.100 millones de dólares, un salto del 127 por ciento. Su presidente habló de márgenes “históricamente altos”, mientras la portavoz del gobierno galo les pedía que sean “ejemplares” y no se queden todo el dinero en el bolsillo. En España, Repsol cuadruplicó sus ganancias en nueve meses, como si hubiera encontrado un billete de lotería debajo de cada barril. La italiana Eni y la noruega Equinor también triplicaron o más sus números, con el gas europeo subiendo como la temperatura en una sauna.
En América Latina, YPF argentina celebró un EBITDA de 2.503 millones de dólares y sigue invirtiendo fuerte en Vaca Muerta, esa zona que ahora parece el nuevo Dorado para el esquisto. Petrobras, por su parte, batió récord de producción y todavía no dice cuánto ganó, pero se nota que no está llorando. La excepción es Pemex, que acumula pérdidas de miles de millones de pesos y una deuda que ya parece deuda de país entero, y todavía no entrega los números del tercer trimestre.
Mañana tocan turno ExxonMobil, Chevron y BP, y los analistas ya anticipan que también llegarán con la chequera hinchada. Mientras tanto, el Brent promedió menos que en el trimestre anterior, pero los márgenes de refinación subieron tanto que las petroleras siguen contando billetes como si el mundo se estuviera quemando solo para darles más negocio.




