El Banco Santander comunicó beneficios netos de tres mil cuatrocientos treinta millones de euros en el tercer trimestre, una cifra que coincide casi por completo con lo que esperaban los analistas. La entidad española consolida por primera vez los resultados de su gran adquisición en territorio estadounidense, lo que le permite presumir de que va camino de cumplir sus metas para dos mil veintiséis. Los expertos calculaban tres mil cuatrocientos diez millones, así que la diferencia apenas da para un café con churros.
La presidenta Ana Botín destacó que el banco sumó diecisiete millones de clientes en doce meses gracias a la incorporación de TSB en Reino Unido y Webster en Estados Unidos. Tanto los préstamos como los fondos de los clientes crecieron un dieciséis por ciento interanual. La operación de Webster costó doce mil millones de dólares y representa la mayor compra de un banco estadounidense por parte de una entidad de Europa continental.
Además de la compra norteamericana, Santander vendió su participación en la filial polaca por siete mil millones de euros y ahora planea hacerse con el diez por ciento de Santander Brasil que aún no controla. La filial brasileña recibe atención especial tras la victoria electoral de Luiz Inácio Lula da Silva. Los analistas advierten que el nuevo escenario político podría influir en los márgenes del grupo.
La inteligencia artificial ayudó a generar ciento noventa y cuatro millones de euros de valor al aumentar ingresos y reducir costes, aunque el banco tuvo que provisionar cuatrocientos dieciséis millones de euros por deterioros e integraciones de las adquisiciones recientes. Excluyendo el impacto de estas operaciones, Santander espera un crecimiento de ingresos de un dígito medio en dos mil veintiséis y un beneficio subyacente superior a catorce mil cien millones de euros.
El director financiero aseguró que las subidas de tipos de interés aún no han afectado la demanda de crédito, ya que el incremento se ha trasladado a los clientes sin grandes sobresaltos. La entidad confía en que la inteligencia artificial aporte trescientos millones de euros adicionales de ingresos y setecientos millones de euros en ahorro de costes hasta dos mil veintiocho. Con estos números, el banco aspira a superar los doscientos diez millones de clientes y una rentabilidad superior al veinte por ciento sobre el capital tangible.




