Flávio Bolsonaro huye a Florida pese a la prohibición del Supremo

Must read

El senador Flávio Bolsonaro habría decidido que Brasil ya no era su casa y se largó con esposa e hijas hacia Florida, justo cuando el Supremo le había retirado los pasaportes como quien quita el carnet a un adolescente rebelde. La jugada ocurrió apenas dos días después de que Lula le ganara las elecciones, lo que demuestra que algunos políticos prefieren el Disney World antes que rendir cuentas en los tribunales.

La medida de Alexandre de Moraes buscaba evitar precisamente esta escapada, pero parece que el senador encontró una grieta en el sistema tan grande como las promesas electorales incumplidas. De confirmarse la noticia, Flávio se uniría a un club exclusivo de bolsonaristas que optaron por el exilio exprés: su hermano Eduardo, Carla Zambelli, Alexandre Ramagem y Silvinei Vasques, todos con destinos variados y excusas aún más creativas.

Eduardo fue el pionero al instalarse en Estados Unidos para convencer a Donald Trump de sancionar a Moraes, como si el expresidente yanqui fuera el padrino de una telenovela brasileña. Meses después Washington canceló visados y aplicó la Ley Magnitsky, aunque el magistrado ya fue retirado de la lista, dejando a Eduardo procesado por coacción y sin pasaporte diplomático, como un diplomático sin diplomacia.

Carla Zambelli, por su parte, terminó detenida en Italia tras ser condenada por hackeo al Consejo Nacional de Justicia y por apuntar con un arma en plena campaña. La justicia italiana la retiene mientras decide si la extradita, lo que convierte su apartamento italiano en un hotel con rejas y sin desayuno continental.

Ramagem cruzó la frontera con Guyana de forma clandestina, como quien evade el peaje en una carretera estatal, y ahora espera en Estados Unidos una posible amnistía que nunca llegó. Vasques, en cambio, fue capturado en Paraguay con pasaporte ajeno y alegando cáncer en la cabeza para no hablar, una excusa tan burda que ni el médico de cabecera se la creyó.

En resumen, mientras unos huyen como si Brasil fuera un reality show cancelado, otros pagan condenas en Papudinha o esperan extradición, demostrando que la política brasileña a veces parece escrita por guionistas de comedia negra con final abierto.

More articles

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Anuncio -spot_img

Latest article

- Advertisement -spot_img