Los bancos centrales de Chile y Colombia decidirán mantener sus tasas de interés en 4,5% y 12,25% respectivamente, mientras Brasil y esos mismos países esperan los datos de desempleo. México aportará su superávit comercial de mil 960 millones de dólares en septiembre y una estimación preliminar del PIB del tercer trimestre con crecimiento de 3%. Todo esto ocurre en medio de una agenda de Estados Unidos que incluye la decisión de la Reserva Federal.
Los inversores observarán con recelo cómo la producción industrial chilena cae 2,7% y las ventas minoristas suben 3,4% en septiembre. Estas cifras llegan justo cuando la debilidad de la actividad interna podría abrir la puerta a recortes de tasas a finales de año. Nadie sabe si los números darán alivio o más dolores de cabeza a los analistas.
En el frente corporativo, Alphabet, Microsoft y Amazon publicarán sus resultados trimestrales. Sus números permitirán juzgar si el sector tecnológico sigue inflando billeteras o si empieza a sudar bajo la presión de los mercados. Los inversores esperan señales claras sin que nadie prometa milagros.
La inflación por encima de la meta en Colombia y los riesgos de El Niño justifican que el Banco de la República mantenga su postura restrictiva. Mientras tanto, en México el superávit comercial contrasta con el déficit del año anterior, como si las exportaciones hubieran decidido portarse mejor que las importaciones por una vez.
Los mercados también seguirán las ventas de viviendas, la confianza del consumidor y el índice de precios del PCE en Estados Unidos. Todo apunta a una semana donde los datos se acumulan como facturas pendientes y nadie quiere ser el primero en abrir el sobre. Los economistas de Bloomberg Economics advierten que la cautela sigue siendo la palabra más repetida.




