En un giro digno de telenovela judicial, la Suprema Corte le dio un coscorrón a un juzgado, reviviendo un amparo que ya daban por muerto. Gracias a esto, los habitantes de Mahahual, Quintana Roo, pueden volver a soñar con salvar sus manglares de un inminente apocalipsis de toboganes y turistas.
Resulta que el juzgado local había desechado la demanda de los pobladores como si fuera volante de pizzería, alegando que se les había pasado el tiempo. Pero la ministra Lenia Batres Guadarrama, cual defensora de las causas perdidas, argumentó que no había certeza de ello y que las dudas no deben ser un pretexto para mandar a volar casos ambientales. La Queja 25/2026 fue el vehículo legal para este épico jalón de orejas, demostrando que en la Corte no se andan con juegos.
El conflicto se centra en 107.67 hectáreas que el Cabildo, entre noviembre y diciembre de 2025, mágicamente transformó de uso forestal a paraíso turístico. Detrás del telón están las empresas Cielo Asoleado y Promociones Turísticas Mahahual, ligadas al proyecto “Perfect Day” de Royal Caribbean. Hablamos de una inversión de mil millones de dólares para instalar albercas y restaurantes donde antes había, ya sabes, naturaleza. Los residentes alegan que nadie les preguntó y temen daños a corales y manglares.
La decisión de la Corte no garantiza que los arrecifes se salvarán del chapoteo masivo, pero al menos obliga al juez a escuchar los argumentos antes de archivar el caso. Es como si te dijeran que tu cita a ciegas no está cancelada, solo pospuesta. La esperanza muere al último.




